• Progressives4Climate: nuestra petición de medidas reales para paliar el cambio climático

    Los ciudadanos y las ciudadanas de Europa ya están sufriendo las consecuencias del calentamiento global y, en los países en desarrollo, el cambio climático es una realidad devastadora para muchos millones de personas. El cambio climático es real y tiene que ser una de nuestras prioridades clave: por el bien de las generaciones futuras.

    La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP21) de París, que tuvo lugar en diciembre del 2015, fue un hito internacional y un impulso para que nos enfocásemos en actividades intensas.

    Los Socialistas y Demócratas Europeos reunieron a políticos y ciudadanos de toda Europa para presionar a los líderes mundiales por un acuerdo que fuera ambicioso, universal, dinámico y jurídicamente vinculante. También organizamos una cumbre joven del cambio climático en París y la competición #1Video4Climate (vídeo por el clima) para que los jóvenes pudieran expresar su opinión y enviar un mensaje potente a los líderes mundiales que venían a París. Puede consultar los resultados de ambos abajo.

    Al mismo tiempo, el Partido de los Socialistas Europeos mantuvo un encuentro en París donde líderes socialistas y demócratas de toda Europa le pidieron al equipo negociador de la Unión Europea que presionara por objetivos de reducción de emisiones que fueran ambiciosos y jurídicamente vinculantes, lo cual resultó en el hito de las 21 Propuestas Progresistas para el COP21 de abajo.

    El acuerdo alcanzado en el 2015 fue ambicioso y superó muchas expectativas, pero a menos que se mantenga el impulso político se incumplirán los objetivos y se hará un daño irreversible a nuestro planeta. Por lo tanto, seguiremos con nuestra campaña y luchando por una estrategia ambiciosa del clima para Europa y por compromisos y cooperación internacional reforzada.

    Únete a la lucha y sigue nuestra campaña en Twitter @Theprogressives

21 propuestas progresistas para el COP21

Antes de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que tuvo lugar en París en diciembre del 2015, los líderes del PSE (Partido Socialista Europeo) celebraron una reunión en esta misma ciudad, el 21 y 22 de octubre, que organizada por el primer ministro francés, Manuel Valls. La Presidencia del PSE aprobó las 21 propuestas el 9 de octubre y los líderes del PSE las adoptaron el 21 de octubre en París.

“Nosotros, como Socialistas y Demócratas, pedimos urgentemente un acuerdo en el COP21 que sea ambicioso, dinámico y jurídicamente vinculante, con la finalidad de garantizar un futuro sostenible para todos nosotros”.

Acuerdo 2015 de París: vinculante, universal y dinámico

  1. Aspiramos a lograr un acuerdo internacional y universal que sea vinculante y que todas las Partes negocien y apliquen. Debe comprometer a todos los países con obligaciones de mitigación que sean cuantificables y debe aspirar a tender un puente entre diversas perspectivas y acelerar la acción colectiva. El texto entraría en vigor una vez que lo acuerden los países que emiten la gran mayoría de emisiones mundiales y debe hacerse en el 2020, como tarde.
  2. Pedimos un acuerdo del clima que sea duradero y dinámico, incluya un mecanismo de revisión periódica cada cinco años y que se combine con un mecanismo robusto para el refuerzo continuo de los compromisos nacionales y colectivos en línea con los últimos hallazgos científicos y con capacidades y responsabilidades cambiantes. Un mecanismo como ése debe basarse en los principios de transparencia, participación y responsabilidad, con disposiciones jurídicas internacionales de supervisión, información y verificación de la mitigación individual, la adaptación y los esfuerzos de financiación que conlleva el Acuerdo de París. Los procesos de supervisión, información y verificación deben permitir la participación de actores no estatales y del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés). Pedimos la creación de una agencia internacional independiente, según la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, cuyo papel sería garantizar que los procesos de supervisión, información y verificación se implementan efectivamente y se cuantifican, según normas comunes o, al menos, que sean comparables.
  3. Considerando que a algunos países, grupos de personas y comunidades ya les afecta el impacto del cambio climático, la adaptación y la pérdida o el daño deben ser un pilar importante del nuevo acuerdo. Les pedimos a todas las partes que desarrollen e implementen medidas y planes de adaptación al cambio climático.
  4. Nosotros, Socialistas y Demócratas Europeos, animamos a todas las Partes del Acuerdo de París a que se comprometan, conjunta e individualmente, con un objetivo de eliminación progresiva de las emisiones antropogénicas de gases de efecto invernadero y con un objetivo colectivo de reducción de gases de efecto invernadero en el segmento superior del 40-70%, antes del 2050, en comparación con los niveles del 2010, como recomienda el IPCC. Todos los países deben apoyar de nuevo el objetivo de mantener el calentamiento global por debajo de dos grados Celsius en comparación con los niveles preindustriales y debe valorarse la posibilidad de limitar el incremento de la temperatura mundial a una media de 1,5 grados Celsius. Para darle credibilidad a ese objetivo de descarbonización, cada país debe desarrollar vías nacionales de descarbonización que lleven a este objetivo, empezando efectivamente a eliminar progresivamente las ayudas a los combustibles fósiles e iniciando la desinversión nacional en combustibles fósiles.
  5. El acuerdo de París debe consagrar un momento transformador para que la sociedad internacional modifique sus actitudes. En concreto, hacia una nueva forma de pensar, y establecer cómo se salvaguardan los recursos, la biodiversidad y el medio ambiente con una población creciente.

La Unión Europea: líder internacional en el clima dando ejemplo

  1. Desde hace mucho, hemos defendido políticas que permitieran que la Unión Europea pudiera desacoplar el desarrollo económico de las emisiones de gases de efecto invernadero y experimentar una transición profunda hacia una economía más sostenible y de cero carbono, que se base en fuentes renovables de energía y en la eficiencia energética, que abre nuevos potenciales de crecimiento, empresarial y de empleo, mientras se reducen las importaciones energéticas. Por lo tanto, la Unión Europea puede y debe actuar como modelo y líder en el COP21, hablando con una sola voz mientras avanza hacia un acuerdo internacional y permaneciendo unida en ese sentido.
  2. Para que la Unión Europea siga siendo un líder creíble y un mediador en las negociaciones internacionales del cambio climático, nos esforzaremos más para alinear todas las políticas nacionales y de la Unión Europea, así como los marcos reguladores, con los objetivos del clima, para conseguir que las medidas sobre el clima sean más efectivas y ofrecer señales a los inversores que logren activar la innovación y las inversiones en bajo carbono. También nos esforzamos para alinear las políticas internacionales, los marcos reguladores y las instituciones con esos objetivos. La Unión Europea debe fortalecer sus esfuerzos para evitar la deforestación mundial. Las políticas agrícolas europeas y de los Estados miembros deben evitar que se desperdicie comida, el transporte que tenga mucha huella de carbono y promover la producción y el consumo locales.
  3. 3. Para mantener su posición en primera línea en la acción por el clima, le pedimos a la Unión Europea que considere su objetivo del clima para el 2030 como un límite menor. La Unión Europea debe incrementar sus objetivos internos de reducción de los gases de efecto invernadero después del COP21, al menos, desde el nivel actual hasta el 40%, antes del 2030, en comparación con los niveles de 1990, junto a sus objetivos de energías renovables y eficiencia energética.
  4. Nosotros, los Socialistas y Demócratas, trabajaremos por la creación de una Unión Energética Europea progresista que promueva una transición rápida y justa a una economía sostenible y descarbonizada que se base en objetivos vinculantes de fuentes de energía renovable, eficiencia energética y reducción del consumo energético, y que elimine progresivamente y de manera eficaz la utilización de combustibles fósiles y todos los subsidios que sean dañinos para el medio ambiente, antes del 2020. Transformar Europa en una economía circular que evite los residuos y reutilice sus recursos contribuirá a ese objetivo.
  5. Pedimos una reforma ambiciosa del régimen de comercio de derechos de emisión (RCDE) de la Unión Europea para conseguir que este instrumento sea uno de los principales pilares de la política del clima después del 2020. Un RCDE reformado abordaría la fuga de carbono, ayudaría a las industrias que usan mucha energía a cambiar a un modelo de producción de bajo carbono y promovería, directa e indirectamente, la investigación y la innovación en tecnologías de bajo carbono. Un RCDE que sea más estable y eficiente impulsará inversiones a largo plazo en industrias ecológicas e inspirará a otras regiones del mundo a introducir mecanismos similares que sean rentables, como impulsores de una descarbonización gradual y sostenible de sus economías. Además del RCDE y de garantizar esta descarbonización, pedimos la introducción de un sistema europeo de impuestos al carbono que fije el precio del carbono en más de 50 euros por tonelada, antes del 2020, y en 100 euros por tonelada, antes del 2030. Estas medidas se acompañarían de instrumentos que no se apoyan en el mercado, como estándares, normas y regulaciones públicas, políticas industriales adaptadas, inversiones e incentivos públicos.
  6. Mientras que el Acuerdo de París será efectivo después del 2020, les pedimos a los Estados miembros de la Unión Europea que ratifiquen con prontitud el segundo periodo de compromiso del Protocolo de Kioto para facilitar la entrada en vigor del Acuerdo de Doha del Protocolo de Kioto de cara a acelerar las aspiraciones en relación con el clima antes del 2020. Ello enviaría una señal contundente sobre el compromiso de la Unión Europa y sus Estados miembros con un sistema multilateral basado normas para abordar el cambio climático a nivel internacional.
  7. Promoveremos políticas en la Unión Europea que le demuestren al mundo que la protección del clima y los desarrollos sociales van de la mano. Movilizando el Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas impulsaremos el pleno potencial de la creación de puestos de trabajo que sean ecológicos que implica la transición a bajo carbono. En estrecha cooperación con los interlocutores sociales, invertiremos en formación profesional para organizar una transición justa que apoye a aquellos cuyos empleos se vean amenazados, por ejemplo, en los sectores del combustible fósil, la agricultura o el turismo, de forma que puedan encontrar trabajo en las industrias de bajo carbono. Mediante la revisión de la legislación de energía, lucharemos contra la pobreza energética y demostraremos que la energía limpia y segura puede ser asequible para todos. Garantizaremos que se incide en la protección de grupos vulnerables, como niños, personas con discapacidades, mayores, personas enfermas y con bajos ingresos, en las medidas de adaptación del cambio climático y en los planes de emergencia para condiciones meteorológicas extremas. Debemos invertir en la participación de las mujeres en los empleos ecológicos. Ello debe contribuir a nuestra lucha contra desigualdades como la diferencia salarial y el acceso a la educación y el empleo.

Financiación del clima: promover la inversión mundial en economías resilientes de bajo carbono

  1. La Unión Europea y sus Estados miembros deben ponerse de acuerdo e implementar una hoja de ruta para acrecentar la financiación del clima, que sea nueva y predecible, hasta el 2020, y después. La Unión Europea debe contribuir con una parte justa a los 100.000 millones de dólares anuales, antes del 2020, en el marco del Fondo Ecológico para el Clima, en línea con los compromisos actuales, con una amplia variedad de recursos, públicos y privados, bilaterales y multilaterales, incluyendo fuentes alternativas de financiación, y establecer un mecanismo para facilitar la responsabilidad y el control.
  2. Los bancos de desarrollo, incluyendo el Banco Europeo de Inversiones y los bancos nacionales de inversión, deben desarrollar hojas de ruta de inversión para el clima, excluyendo el respaldo financiero para apoyar a los combustibles fósiles, y especificar cómo piensan contribuir a cumplir el límite de 2 grados Celsius acordado por la comunidad internacional. Los bancos de desarrollo multilaterales, regionales y bilaterales deben supervisar su implementación. El mecanismo del impuesto sobre las transacciones financieras (ITF) puede financiar también la acción del clima y el desarrollo sostenible.
  3. Para establecer un incentivo mundial que permita descarbonizar las economías y desalentar la fuga de carbono, les pedimos a todas las Partes que implementen mecanismos de precios de manera justa, ya sea mediante mecanismos de fijación previa de límites máximos, fiscalidad o la combinación de ambas, con la finalidad de fijar precios justos del carbono en todo el mundo, garantizando igualdad de condiciones a las industrias exportadoras en el mercado mundial. Un mecanismo como ése también generaría ingresos adicionales que podrían invertirse en medidas de mitigación del clima y de adaptación.
  4. Los actores financieros deben redirigir sus flujos de inversión para garantizar una verdadera transición hacia una economía de bajo carbono. Al menos el 10% de los expedientes tradicionales debe dedicarse a proyectos de economía que sean favorables al medio ambiente, antes del 2020. Deben considerarse objetivos mayores de fondos de inversión pública. A la Unión Europea le hacen falta regulaciones financieras que promuevan ese objetivo, entre otras, adoptando normas sobre cuantificación y ofreciendo información transparente sobre la exposición de las inversiones financieras al uso intensivo de carbono y los riesgos del clima. Las agencias de calificación de crédito deben considerar mejor los riesgos de activos en desuso de consumo intensivo de carbono.

Cooperación Norte-Sur: solidaridad mundial para proteger a las personas frente a los riesgos del cambio climático

  1. El impacto del cambio climático sobre las comunidades pobres y vulnerables es innegable. Celebramos la adopción de un objetivo constante de desarrollo sostenible sobre el cambio climático en el marco de la agenda de desarrollo de las Naciones Unidas después del 2015. Trabajaremos por una política de cooperación al desarrollo que destaque plenamente el riesgo que representa el cambio climático para el desarrollo y la erradicación de la pobreza, y que apoye a los países en desarrollo para evitar esos riesgos, e impulsaremos la implementación de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible. El estado jurídico de los refugiados del clima y sus derechos de protección deben debatirse en la Convención de Ginebra.
  2. Es posible un nuevo modelo económico. Creemos que el crecimiento económico, la reducción de la pobreza, el desarrollo sostenible y la lucha contra el calentamiento global pueden, y deben, lograrse conjuntamente. Garantizar un acceso equitativo de mujeres y hombres al desarrollo sostenible requerirá mejores medios de implementación para ayudar a los países más vulnerables a que se adapten al cambio climático y puedan vivir con las pérdidas y el daño que causa el impacto del calentamiento global. Por lo tanto, pedimos más solidaridad financiera y tecnológica, incluyendo la capacitación económica de las mujeres, como una prioridad.
  3. El Acuerdo de París debe estipular y garantizar que la acción del clima se apoye en enfoques que sean equitativos en términos de género, participativos y que se basen en derechos; y que se ocupe del impacto del clima, en particular, apoyando a las personas y a las comunidades pobres y vulnerables. Aspiramos a una cooperación al desarrollo de la Unión Europea que incluya dicho enfoque.

La participación de las partes interesadas: involucrar a los interlocutores de la acción por el clima, además de los gobiernos.

  1. La participación de las partes interesadas: involucrar a los interlocutores de la acción por el clima, además de los gobiernos. Nuestra lucha por una sociedad que sea más sostenible empieza a nivel local. El conocimiento local, mezclado con innovación y creatividad, así como la confianza y la cercanía con la gente a ese nivel, pueden impulsar un entorno de cambio. Por lo tanto, recibimos con agrado la iniciativa de miles de ciudades de Europa —como el Pacto entre Alcaldes o la declaración de algunas de las mayores ciudades de Europa para desinvertir en industrias y servicios que consuman mucho carbono, que lidera la alcaldesa de París, Anne Hidalgo (Parti Socialiste)—, y a nivel mundial para implementar políticas ambiciosas del clima. Queremos que se escuche a los alcaldes y a los actores regionales en el proceso del COP21. Nosotros, los Socialistas y Demócratas Europeos, apoyamos firmemente los esfuerzos del Pacto entre Alcaldes para conseguir que las comunidades sean más sostenibles y resilientes al clima, y luchamos por una inversión que apoye a las ciudades y a las regiones en ese empeño.
  2. Pedimos que todas las partes públicas interesadas, desde el nivel local hasta el nacional, se comprometan con un plan de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero en el periodo 2015-2020, que involucre a ciudadanos, sociedad civil, sindicatos, organizaciones no gubernamentales, círculos académicos y empresas. Ante los beneficios económicos que se obtienen con una pronta implementación de las políticas de bajo carbono, también animamos a esas partes interesadas a establecer un objetivo de reducción de las emisiones en este periodo. Apoyamos la Agenda de Acción Lima-París por tratarse de una buena plataforma para que los actores no estatales propongan su compromiso con la protección del clima.

#1Video4Climate

Antes de la cumbre del cambio climático de las Naciones Unidas del 2015 en París, os pedimos que os sumarais a una campaña para situar el cambio climático en la agenda mundial. ¡Y obtuvimos un gran respuesta!

Lea las 21 propuestas progresistas que se acordaron.

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