• #EuropeTogether se une a la 7ª convocatoria de Una Llamada a Europa: “¡La democracia primero!”

    Cada año la Fundación Europea de Estudios Progresistas (FEPS) celebra su emblemática conferencia anual Una Llamada a Europa, que reúne a una comunidad de personas interesadas de políticos y políticas progresistas, la sociedad civil, académicos y medios de comunicación para debatir sobre temas de preocupación común y desarrollar respuestas concretas que sean positivas e innovadoras ante los retos europeos contemporáneos de la forma más interactiva e inclusiva posible.

    En la actualidad, los ciudadanos y las ciudadanas sienten que no hay bastante espacio para interactuar con los políticos y las políticas europeos y expresar así su opinión.

    Este año #EuropeTogether se une a la 7ª convocatoria de Una Llamada a Europa, que es una plataforma única que aspira a reducir la distancia y acercar a los ciudadanos y a las ciudadanas a Europa, sirviendo de plataforma progresista donde todos puedan hacer oír su voz. Este año el tema es “¡La democracia primero!”Puede leer más aquí.

    ÚNETE AL DEBATE!

     

De eso trata #EuropeTogether: unir a todas las fuerzas progresistas de la Unión Europea para que podamos acercarnos a los ciudadanos y a las ciudadanas y escuchar lo que tienen que decir.

Después del exitoso acto de Tallinn, el equipo TOGETHER vuelve a Bruselas a finales de junio para reunirse con ciudadanos que en estos tiempos de desafíos creen que la democracia es la respuesta a las preguntas más difíciles de Europa.

Nos uniremos a la Fundación Europea de Estudios Progresistas (FEPS) en su 7ª conferencia “Una llamada a Europa”, que está previsto que tenga lugar el 28 y el 29 de junio.

“Democracia Primero” es el tema de este año ¡y estamos deseando escuchar todo lo que piensas sobre el futuro de la democracia europea!

¡INSCRÍBETE AHORA!

Programme - Call to Europe - Democracy First!

DOWNLOAD THE FULL 2 DAY CONFERENCE PROGRAMME HERE 

European democracy is permanently challenged. The institutional set up is still based on the logic of transnational representation. There is little space for citizens to interact with European politics and express their opinions. When, in 1979, the direct elections to the European Parliament were introduced, hopes were dashed, as the expected change did not happen. European citizens see their votes as ‘second order’. They see them as merely used to test ideas and give feedback to the parties in between general elections. Every European election until 2014 saw a declining turnout. Diverse attempts to improve the situation – such as the Treaty of Maastricht that introduced the European Union – were not game changers.

Even worse - at the time the citizens were given a chance to speak up on the quality of democracy and the proposal to establish a European Constitution, the answer given in 2005 in two EEC founding states (France and the Netherlands) was a resounding “no”. Although a pause for reflection and then the Lisbon Treaty were to set Europe off on a new path towards more democracy, it would seem that the old conflicts not only prevailed, but became enhanced.

Tensions between national and EU governing institutions are growing. In recent years, its existence has been exposed, when European Council members were trying not to accept the European Parliament’s nominee for the President of the European Commission.

The fight between the tradition of consensual decision-making and the demand for politicisation of the alternatives, as far as choosing the trajectory for the future of Europe, continues intensively.

The symbol of this was the debate on sustainability of a ‘grand coalition’ in the light of the recent election of the President of the European Parliament. There is continued wrestling between the institutions and citizens. Citizens feel disempowered and subjected to the strategies they would never offer legitimising a mandate for. For example, the popular resistance to austerity policies, which are perceived as coming from the EU, are at the source of a rise in new kinds of Euro-rejectionist attitudes.

Resolving these conflicts will determine the Future of Democracy in Europe and will be at the core of the debate framing the context of the European Elections in 2019. Motivated to anticipate them, and in a direct response to the European Commissions’ White Paper, FEPS intends to use its annual flagship event - Call to Europe VII to debate:

• Democracy First – Rewriting the Rules of the European Economy
• Democracy First – Strengthening Democracy in Europe and in the Member States

La Declaración de Tallinn sobre la Europa Social

La Declaración de Tallinn sobre la Europa Social

Para lograr una gran calidad de vida y garantizar la convergencia social ascendente debemos:

• Garantizar condiciones laborales dignas en todas las formas de empleo, asegurando que todos los trabajadores y las trabajadoras pueden acceder a un conjunto básico de derechos laborales y sociales, que siguen el principio de un salario igual por el mismo trabajo.
• Reducir la diferencia salarial por motivos de género en un 2% anual, garantizando un trato igual y la no discriminación en toda nuestra Unión.
• Además, hacen falta medidas específicas concretas como cuotas para mujeres en los consejos de empresa a nivel europeo. Que las empresas introduzcan equipos de trabajo de distintas edades.
• Establecer una Garantía Europea del Menor, que garantice que cada niño puede acceder a atención sanitaria gratuita, educación gratuita, cuidados infantiles gratuitos, una vivienda digna y una nutrición apropiada.
• Garantizar el respeto y la promoción de la negociación colectiva para que llegue a tantos trabajadores y trabajadoras como sea posible en toda nuestra Unión.
• Asegurar la reconciliación de la vida personal y laboral.
• Luchar contra la desigualdad de ingresos y contra el paro prestando especial atención a los jóvenes que no tengan ni trabajo ni estudios.
• Incrementar sustancialmente la financiación de la Garantía de los Jóvenes de la Unión Europea para crear empleos que sean cada vez mejores.
• Incluir más la salud en la elaboración de políticas al tratarse de un nuevo factor clave, incluyendo la salud laboral.
• Preparar un Protocolo de Progreso Social para incluirlo en los Tratados, cuando sea posible, con el objetivo de modificar el equilibrio general entre la libertad económica y los derechos sociales fundamentales.
• Crear un Fondo Social específico para construir capacidades, en particular, para los agentes sociales en los Estados miembros, cuando haga falta.
• Facilitar un Pilar Europeo de Derechos Sociales para abordar las nuevas tendencias en el mercado laboral, garantizando condiciones laborales dignas y el acceso a la protección social.

Para abordar los retos democráticos y el impacto de la creciente economía digital debemos:

• Desarrollar nuevas formas para garantizar los derechos y la representación de los trabajadores y las trabajadoras, condiciones laborales dignas, competencia leal y protección social en “la cuarta revolución industrial”.
• Organizar la portabilidad de los derechos de los trabajadores y las trabajadoras cuando viajan en el mercado laboral digital europeo.
• Ampliar los acuerdos colectivos a individuos que realizan nuevas formas de trabajo digital.
• Mitigar el riesgo de fuga de cerebros invirtiendo en medidas que apoyen la migración circular y garantizando que la movilidad no sea el resultado de oportunidades de empleo o protección social inadecuadas.
• Invertir en un envejecimiento activo y permitirles a las personas que lleguen a la edad de jubilación que tengan opción de seguir trabajando al tiempo que puedan recibir parcialmente su pensión si no trabajan la jornada completa.
• Invertir en educación equitativa y de calidad para todos y en toda Europa debe ser una prioridad máxima y absoluta.
 
Para garantizar la financiación sostenible de las políticas sociales debemos:

• Facilitar apoyo público a sectores en desarrollo que tengan un importante potencial de empleo.
• Luchar contra la evasión fiscal para garantizar un nivel apropiado de fondos públicos.
• Ampliar la base financiera de los sistemas de bienestar mirando hacia nuevas fuentes de ingresos fiscales.
• Establecer referencias de calidad para los sistemas nacionales de seguro de desempleo.
• Permitir que el servicio de empleo público tenga la capacidad adecuada para mantener un contacto directo con las empresas.
• La Unión Europea debe hacer más para desbloquear el potencial de la Economía Social.
• Invertir en tecnología ecológica y en el medio ambiente.
• Nos hace falta un Presupuesto de la Unión Europea que sea sostenible y al que todos los Estados miembros deben contribuir con una cuota justa.
• Vincular la economía financiera a la economía real mediante la introducción de un Impuesto sobre las Transacciones Financieras.
• Cerrar lagunas jurídicas fiscales en los 28 Estados miembros e introducir una Tasa Impositiva Corporativa Mínima y Efectiva a nivel de la Unión Europea.
• Testar la posibilidad de introducir un sistema básico de ingresos en la Unión Europea.
• ¡Luchar contra el trabajo no declarado!
• ¡La información, la participación y el diálogo cívico sobre los derechos sociales son muy importantes!

DECLARACIÓN SOBRE EL FUTURO DE EUROPA: Diseñando juntos nuestro futuro

DECLARACIÓN SOBRE EL FUTURO DE EUROPA: Diseñando juntos nuestro futuro

60 años después de los tratados de Roma, la Unión Europea debe hacerse valer como una entidad democrática potente que ofrece paz, libertad, seguridad, desarrollo sostenible y prosperidad a todos sus ciudadanos y ciudadanas. Para nosotros, se trata de un momento clave para perfilar un nuevo futuro positivo para nuestra Unión, trabajando por la unidad, la cohesión y la apertura, contra las divisiones y la creación de nuevos muros, y luchando contra el neoliberalismo, el nacionalismo y el populismo.

Juntos, defendemos una elección clara:

¡Una Unión Europea por una prosperidad compartida y que sea sostenible!

Debemos garantizar que todo el mundo tiene condiciones laborales y de vida dignas, protección social apropiada y oportunidades para mejorar su vida. Hay que actualizar y mejorar las normas sociales y laborales de Europa para ajustarnos a los retos del siglo 21. Nos hace falta un nuevo modelo de crecimiento que tenga un fuerte Pilar Europeo de Derechos Sociales, programas de reducción de la pobreza y un auténtico Plan Europeo de Juventud que sea capaz de facilitar a cada joven trabajo, capacidades, alfabetización digital, un trato igual y más oportunidades para desarrollar nuevas empresas e ideas creativas. También debe empoderarse a los jóvenes europeos en el proceso de toma de decisiones a todos los niveles.

Debemos estimular la economía con una estrategia europea de inversión potente que se enfoque en el desarrollo sostenible, las nuevas tecnologías, mejor empleo y una convergencia social y económica más fuerte y al alza. Ello requiere un presupuesto comunitario con recursos propios que sean apropiados para garantizar la financiación de las prioridades de la Unión Europea, así como un presupuesto de la eurozona. También nos hacen falta medidas contundentes para abordar la evasión y la elusión fiscales, así como luchar contra el dumping social.

¡Una Unión Europea por una democracia fuerte!

Reafirmamos nuestro firme compromiso con los valores europeos básicos. El respeto de los derechos humanos, la libertad, la democracia y el imperio de la ley son los principios fundamentales sobre los que se basa la Unión Europea y queremos una Unión Europea que pueda respetar estos principios y promocionarlos fuera de sus fronteras. Defendemos una Unión Europea abierta y tolerante, que se base en la igualdad entre las personas, independientemente de su raza, su género, su creencias religiosas o su orientación sexual. La plena igualdad entre mujeres y  hombres es un principio fundamental de la sociedad europea.

Si queremos una Unión Europea que sea capaz de abordar los retos del siglo 21, debe tener una capacidad real para ofrecer bien común y debe funcionar de forma abierta y transparente. La democracia y la soberanía a nivel europeo deben enriquecer la democracia y la soberanía a nivel nacional. Ello requiere educación sobre Europa, compartir nuestra identidad cultural común, garantizar el pluralismo de los medios de comunicación e informar a los ciudadanos sobre sus derechos. Los ciudadanos y las ciudadanas europeas deben estar capacitados para realizar sus elecciones democráticas, incluyendo las prioridades europeas y al presidente de la Comisión Europea.

¡Una Unión Europea para la seguridad y la protección de los derechos fundamentales!

Necesitamos encontrar soluciones que sean mejores y más duraderas en relación con la migración y el asilo. Nos hace falta solidaridad y mejor integración. Esto significa crear un auténtico sistema europeo de asilo en el que se respeten los derechos humanos y se compartan las responsabilidades entre todos los Estados miembros. Los refugiados deben encontrar protección y todo el apoyo necesario para su buena integración en la sociedad. Al mismo tiempo, debemos garantizar las fronteras exteriores de Europa y apoyar la paz y el desarrollo en los países vecinos.

Europa también debe volverse más autosuficiente en términos de seguridad exterior e interior. Europa debe actuar con más coherencia en defensa y seguridad, con una mayor autonomía en capacidades de defensa y más integración en áreas como la gestión común de las operaciones, el abastecimiento y la ciberseguridad. También debemos desarrollar una mayor cooperación entre las fuerzas nacionales de policía y compartir mejor la información para luchar contra el terrorismo de manera más eficaz.

Sin embargo, un sentimiento de seguridad también depende en general de las condiciones de vida, el respeto de los derechos de los ciudadanos y las ciudadanas, y de un entorno de tolerancia en lugar de un entorno de radicalización. Debemos hacer más para reforzar la seguridad socioeconómica de los europeos y las europeas. 

¡Una Unión Europea para la cooperación internacional!

En un momento en el que algunos actores globales están debilitando los principios multilaterales del sistema internacional, y cuando las tendencias nacionales están cogiendo fuerza, Europa debe actuar como una campeona de la cooperación internacional. Debemos seguir defendiendo la paz, los derechos humanos y los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la lucha contra el cambio climático. Nuestras políticas exteriores y nuestra política comercial deben basarse en estos valores y objetivos, y enfocarse incluso más en la normativa laboral, la justicia social, la justicia fiscal y la protección medioambiental. La acción europea es crítica para rediseñar la globalización.

La Unión Europea puede florecer en las próximas décadas, siempre que los europeos permanezcan unidos y trabajen juntos por mejores soluciones europeas para abordar todos nuestros retos comunes. No nos hace falta una Europa a la carta. Nosotros, ciudadanos y ciudadanas, somos más fuertes que las fuerzas de la división o el miedo. Los Estados miembros solo pueden ser fuertes si Europa es fuerte. Roma debe ser el momento para reafirmar por qué permanecemos unidos y mostrar una determinación común para diseñar un futuro más fuerte juntos. Debemos volver al camino de la justicia social y la prosperidad compartida. ¡Esa es la elección progresista de Europa!  

LA DECLARACIÓN DIGITAL DE PRAGA: JUNTOS POR LOS JÓVENES, LA SOLIDARIDAD SOCIAL Y LA IGUALDAD EN LA ERA DIGITAL

La Declaración Digital de Praga: Juntos por los jóvenes, la solidaridad social y la igualdad en la era digital

 Estamos creando una Unión Digital Europea por el crecimiento, por un futuro mejor, por nuevos empleos de calidad y por nuevas formas de solidaridad. Una economía digital sostenible debe:

  • Apoyar e inspirar a las personas a desarrollar empresas digitales, servicios electrónicos y el comercio electrónico, que ofrecen “soluciones digitales” a los ciudadanos y a la sociedad, en Europa y a nivel mundial.
  • Crear empleos de calidad para todos, con un especial énfasis en los jóvenes y las mujeres, e invertir en empleos de calidad en los servicios públicos digitales.
  • Invertir y desarrollar plataformas sobre capacidades y alfabetización digital, creatividad, innovación y un buen entorno laboral. 
  • Apoyar a los jóvenes empresarios para ayudarles a gestionar el riesgo, conseguir acceso a financiación y apoyar a las PYMES (pequeñas y medianas empresas) europeas.
  • Desarrollar infraestructura digital y promover el acceso universal a un Internet abierto y sin fronteras.
  • Garantizar normas equitativas de remuneración para todos en la economía digital –jóvenes, periodistas, creadores e innovadores– de forma que puedan tener ingresos dignos.
  • Desarrollar nuevas tecnologías de inclusión en una economía estimulada por datos mientras se promueve la privacidad desde el diseño para garantizar que los flujos de datos públicos y las aplicaciones de big-data respetan la privacidad personal.
  • Abrir el acceso a los datos, incluyendo el acceso a los resultados científicos y de investigación.

 

La “Cuarta Revolución Industrial” creará ganadores digitales y perdedores digitales. En el mercado laboral digital europeo, debemos:

  • Reducir el impacto de la economía digital sobre los sistemas de protección social y evitar desigualdades.
  • Desarrollar y organizar nuevas formas para garantizar los derechos y la representación de los trabajadores, condiciones dignas de trabajo, competencia leal y protección social para todos.
  • Garantizar el acceso universal a la formación y a la recapacitación en aptitudes digitales con la finalidad de crear condiciones para una participación igual y efectiva en el mercado digital único para todos los ciudadanos, ya sean jóvenes o mayores, rurales o urbanos, acomodados o pobres. Apoyar el currículum educativo y la formación del profesorado en temas STEM  (siglas inglesas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), en capacidades digitales y en codificación.
  • Clarificar el estatus laboral de los trabajadores de las plataformas y garantizar que no se generan nuevas formas de dumping social. Organizar la portabilidad de los derechos de los trabajadores cuando circulen por el mercado laboral digital europeo.
  • Crear plataformas para la negociación colectiva en el sector digital y ampliar los acuerdos colectivos a las personas involucradas en nuevas formas de trabajo.
  • Permitir que los ciudadanos puedan elegir “desconectar”; apoyar a los que no quieran participar en la revolución digital.
  • Crear competencia leal, evitar el dumping fiscal y distribuir la riqueza revisando la política fiscal de la Unión Europea de forma que las empresas internacionales contribuyan justamente, pagando los impuestos y las tasas nacionales que les correspondan en los países en los que operan y financiando el modelo económico y social de Europa.

 

Para luchar por la igualdad digital para todos y garantizar la protección de los derechos de los consumidores en el mercado digital, debemos:

  • Ofrecer una conexión asequible y accesible a todos, a nivel local y regional, y en toda la Unión Europea, y financiarla con una política de cohesión digital de la Unión Europea.
  • Promover la ciudadanía digital, incluyendo la democracia electrónica y la educación cívica digital a nivel local, nacional y europeo. 
  • Incentivar a todos los ciudadanos, incluyendo a las personas que tengan alguna discapacidad, a los parados y a las poblaciones migrantes, para que se beneficien de la sociedad digital.
  • Que haya más servicios de gobierno electrónico en línea disponibles para todos.
  • Garantizar que todos los usuarios (independientemente de la edad, el género, la identidad de género, la orientación sexual, la discapacidad, el país o el estatus económico) están igualmente protegidos en línea, incluyendo la protección contra el acoso por Internet.
  • Asegurar que los suministradores de medios de comunicación social y los usuarios respetan los valores fundamentales, incluyendo el imperio de la ley.
  • Garantizar la portabilidad del contenido que sea legalmente adquirido cuando se descargue en el extranjero y que los precios se mantengan iguales que en casa cuando se viaje.
  • Apoyar el desarrollo de tecnologías (impresión en 3D, robótica e inteligencia artificial).
  • Garantizar que la tecnología ayuda a todos los ciudadanos a comunicarse y conectar, de forma que se escuche la voz de todos los ciudadanos.

¡Las políticas digitales deben UNIR a Europa!

La declaración juntos

JUNTOS – Una nueva dirección para una Europa progresista: ¡Apoya nuestro futuro! 
 
Europa está en una encrucijada. El Brexit es solo la última de una larga ristra de crisis que han debilitado dramáticamente el proyecto europeo. Ahora está en riesgo la supervivencia de la Unión Europea. O bien aceptamos el declive de Europa o bien cambiamos esta Europa para que sea mejor. 
 
Lo que nos hace falta para reforzar la Unión Europea es un nuevo rumbo para Europa. Europa necesita reformarse desesperadamente con nuevas ideas y las fuerzas progresistas tienen la obligación de asumir el liderazgo en esta batalla por el cambio.

Esto requiere una nueva comprensión y creatividad política, ya que no podemos limitarnos a las respuestas del pasado mientras Europa está cambiando. 
 
Debemos trabajar Juntos con la finalidad de implementar todas las posibles sinergias entre nuestros ciudadanos.
 
Estamos iniciando un nuevo viaje en Europa. Un viaje en el que la voz de todos puede ayudar a diseñar el futuro de política europea. Un viaje hacia una Europa que sea más justa, sostenible e igual. Una Europa global, que sea capaz de afrontar y gestionar los retos mundiales.  
 
Together es más que una promesa política: significa involucrar a los ciudadanos en la construcción de una Europa progresista. En los próximos 18 meses mantendremos encuentros por toda la Unión Europea para animar a los ciudadanos a contribuir a esta nueva dirección para Europa. 
 
“Nadie es una isla, completo en sí mismo”. Solamente Juntos podemos sacudir el status quo y apoyar una Europa progresista. El viaje ha comenzado. ¡Únase a nosotros! 

COMUNICADOS DE PRENSA

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